
Hola de nuevo a todos:
Hoy tenemos noticias más agradables con respecto a ALDF, o como a mi me gusta llamarla: la burla que tenemos por legislatura, pues resulta que la semana pasada se aprobó por unanimidad la llamada ley de "Voluntad Anticipada", con la cuál se reconoce el derecho de los enfermos terminales a suspender tratamientos o el uso de medicamentos que únicamente alargan su agonía sin curar la enfermedad.
Esta decisión está en plena consonancia con la postura católica sobre el tema, de modo que celebramos esta ley, por la que se da luz verde en nuestra ciudad a la ORTONASIA, y presentamos algunas consideraciones sobre el tema.
Leyendo la Encíclica SPE SALVI, que se publicara la semana pasada, nos percatamos de una observación muy interesante que hace el Papa citando a San Ambrosio en el sermón fúnebre de su hermano: «Es verdad que la muerte no formaba parte de nuestra naturaleza, sino que se introdujo en ella; Dios no instituyó la muerte desde el principio, sino que nos la dio como un remedio [...]. En efecto, la vida del hombre, condenada por culpa del pecado a un duro trabajo y a un sufrimiento intolerable, comenzó a ser digna de lástima: era necesario dar un fin a estos males, de modo que la muerte restituyera lo que la vida había perdido. La inmortalidad, en efecto, es más una carga que un bien, si no entra en juego la gracia».
En este texto, descubrimos el porqué la sociedad contemporánea aboga por la aplicación del suicidio asistido: ya no hay fe. Hemos expulsado a Dios del gobierno, de las escuelas, de la política, de la vida diaria, a veces incluso de los templos, vivimos una vida que no entra en "juego con la gracia", así que lo que menos deseamos es vivir eternamente, los defensores de la eutanasia se dicen defensores de la vida digna, opositores al sufrimiento, y sin embargo ellos mismos luchan por que el hombre posea una vida más larga, ¿Para que se preocupan buscando alargar la vida, si tarde o temprano quieren terminarla?. Quienes son partidarios de la eutanasia están en un punto mediocre, por un lado glorifican las bondades de esta vida, nos invitan a abortar, nos quieren hacer creer que con un condón el problema de la sexualidad está resuelto, nos dicen que "vivamos el momento", y más tarde ellos mismos reconocen que cuando esto se ha agotado (muchas veces como consecuencia de estas mismas conductas), entonces hay que suicidarse.
De modo que la eutanasia pretende avalar al ser humano como un automóvil, dependiendo del estado en que se encuentre. Para la eutanasia lo importante no es el ser humano, sino lo que éste puede hacer.
Defensores del ser humano y de la vida digna, perdonen que me ría, defienden "un modo de vivir" no la vida de verdad digna.
La ortonasia es el remedio para estos males, en ésta únicamente dejamos morir a su tiempo, sin alargar ni a acortar la vida en forma alguna: esto es, permitir que los pacientes renuncien al tratamiento o al medicamento, pero proporcionarles las condiciones de alimentación, hidratación, oxigenación y control del dolor que de verdad favorezcan una "vida digna".
El reto de esta ley es delimitar la, a veces, confusa frontera entre eutanasia pasiva y ortonasia, ya que algunos casos de la primera podrían parecer pertenecer a la segunda, por ejemplo algún enfermo que para vivir necesita constantemente oxigenación, y a alguien se le ocurriera decir: "No tiene remedio, nunca se va a curar, entonces, retirémosle el oxígeno que sólo alarga su vida inútilmente sin curarlo", aunque esto es Eutanasia pasiva, a algunos les podrá parecer ortonasia.
Ahora finalmente ¿Porque como católicos decimos NO al suicidio asistido?, porque la Eutanasia acepta y promueve cosas incompatibles con la FE y con el SENTIDO COMÚN, como las siguientes:
*Que no todas las personas son iguales en dignidad y derechos
*Que es lícito acabar con la vida de un ser humano en determinadas circunstancias
*Que la dignidad es relativa: está sujeta a la "calidad de vida" y a la capacidad de manifestar y desarrollar las potencias propias de los seres humanos sanos (autoconciencia, libertad, "autonomía", racionalidad,...).
*Que la dignidad es "subjetiva": depende del juicio y la percepción que cada cuál tenga de sí mismo y de su propia vida.
*Que la "calidad de vida" es el bien absoluto al que deben servir todos lo demás bienes, de modo que es lícito acabar con la vida de determinadas personas con el fin de garantizar el bienestar de los supervivientes.
Espero sus comentarios, nos vemos la próxima semana...O antes si se abroga el Novus Ordo (jeje).
Oremus pro Pontifice nostro Benedicti XVI. Dominus conservet eum, et vivificet eum, et beatum faciat eum in terra, et non tradat eum in animam inimicorum ejus.








