lunes 10 de diciembre de 2007

AL FIN ALGO BUENO SE APRUEBA EN EL DF, YA ERA TIEMPO


Hola de nuevo a todos:
Hoy tenemos noticias más agradables con respecto a ALDF, o como a mi me gusta llamarla: la burla que tenemos por legislatura, pues resulta que la semana pasada se aprobó por unanimidad la llamada ley de "Voluntad Anticipada", con la cuál se reconoce el derecho de los enfermos terminales a suspender tratamientos o el uso de medicamentos que únicamente alargan su agonía sin curar la enfermedad.
Esta decisión está en plena consonancia con la postura católica sobre el tema, de modo que celebramos esta ley, por la que se da luz verde en nuestra ciudad a la ORTONASIA, y presentamos algunas consideraciones sobre el tema.
Leyendo la Encíclica SPE SALVI, que se publicara la semana pasada, nos percatamos de una observación muy interesante que hace el Papa citando a San Ambrosio en el sermón fúnebre de su hermano: «Es verdad que la muerte no formaba parte de nuestra naturaleza, sino que se introdujo en ella; Dios no instituyó la muerte desde el principio, sino que nos la dio como un remedio [...]. En efecto, la vida del hombre, condenada por culpa del pecado a un duro trabajo y a un sufrimiento intolerable, comenzó a ser digna de lástima: era necesario dar un fin a estos males, de modo que la muerte restituyera lo que la vida había perdido. La inmortalidad, en efecto, es más una carga que un bien, si no entra en juego la gracia».
En este texto, descubrimos el porqué la sociedad contemporánea aboga por la aplicación del suicidio asistido: ya no hay fe. Hemos expulsado a Dios del gobierno, de las escuelas, de la política, de la vida diaria, a veces incluso de los templos, vivimos una vida que no entra en "juego con la gracia", así que lo que menos deseamos es vivir eternamente, los defensores de la eutanasia se dicen defensores de la vida digna, opositores al sufrimiento, y sin embargo ellos mismos luchan por que el hombre posea una vida más larga, ¿Para que se preocupan buscando alargar la vida, si tarde o temprano quieren terminarla?. Quienes son partidarios de la eutanasia están en un punto mediocre, por un lado glorifican las bondades de esta vida, nos invitan a abortar, nos quieren hacer creer que con un condón el problema de la sexualidad está resuelto, nos dicen que "vivamos el momento", y más tarde ellos mismos reconocen que cuando esto se ha agotado (muchas veces como consecuencia de estas mismas conductas), entonces hay que suicidarse.
De modo que la eutanasia pretende avalar al ser humano como un automóvil, dependiendo del estado en que se encuentre. Para la eutanasia lo importante no es el ser humano, sino lo que éste puede hacer.
Defensores del ser humano y de la vida digna, perdonen que me ría, defienden "un modo de vivir" no la vida de verdad digna.
La ortonasia es el remedio para estos males, en ésta únicamente dejamos morir a su tiempo, sin alargar ni a acortar la vida en forma alguna: esto es, permitir que los pacientes renuncien al tratamiento o al medicamento, pero proporcionarles las condiciones de alimentación, hidratación, oxigenación y control del dolor que de verdad favorezcan una "vida digna".
El reto de esta ley es delimitar la, a veces, confusa frontera entre eutanasia pasiva y ortonasia, ya que algunos casos de la primera podrían parecer pertenecer a la segunda, por ejemplo algún enfermo que para vivir necesita constantemente oxigenación, y a alguien se le ocurriera decir: "No tiene remedio, nunca se va a curar, entonces, retirémosle el oxígeno que sólo alarga su vida inútilmente sin curarlo", aunque esto es Eutanasia pasiva, a algunos les podrá parecer ortonasia.
Ahora finalmente ¿Porque como católicos decimos NO al suicidio asistido?, porque la Eutanasia acepta y promueve cosas incompatibles con la FE y con el SENTIDO COMÚN, como las siguientes:

*Que no todas las personas son iguales en dignidad y derechos

*Que es lícito acabar con la vida de un ser humano en determinadas circunstancias

*Que la dignidad es relativa: está sujeta a la "calidad de vida" y a la capacidad de manifestar y desarrollar las potencias propias de los seres humanos sanos (autoconciencia, libertad, "autonomía", racionalidad,...).

*Que la dignidad es "subjetiva": depende del juicio y la percepción que cada cuál tenga de sí mismo y de su propia vida.

*Que la "calidad de vida" es el bien absoluto al que deben servir todos lo demás bienes, de modo que es lícito acabar con la vida de determinadas personas con el fin de garantizar el bienestar de los supervivientes.

Espero sus comentarios, nos vemos la próxima semana...O antes si se abroga el Novus Ordo (jeje).

Oremus pro Pontifice nostro Benedicti XVI. Dominus conservet eum, et vivificet eum, et beatum faciat eum in terra, et non tradat eum in animam inimicorum ejus.

lunes 3 de diciembre de 2007

Más del Siri-boy y algunos extras...


¿Qué tal os ha parecido el trabajo de Don Guido?(espero que sigáis fielmente las celebraciones del Santo Padre).
En lo personal me parece excelente. En las primeras vísperas del I Domingo de Adviento, hemos visto de nuevo al papa portando un alba de encaje, ceñida con un cíngulo, una mitra alta adornaba su cabeza, sobre su cuello una estola morada a la usanza tradicional (por momentos me ha parecido ver un manípulo, pero no se si son sólo esperanzas mías o en verdad lo tenga puesto el Santo Padre, ¿ustedes que opinan?)...



Una preciosa capa pluvial morada con motivos dorados era sostenida de los extremos por dos diáconos.



El Santo Padre, sentado en el verdadero "Trono de Pedro", no en una vulgar silla.



Aún la página web vaticana no publica en español la homilía del papa, esperemos lo haga pronto.

Al día siguiente el papa visito el hospital "San Giovanni Battista", las imágenes de la misa ya no nos parecen tan sorprendentes luego de cuatro celebraciones a cargo del nuevo Marini, seis candelabros sobre el altar, enmedio de ellos, de frente hacia el Santo Padre estaba el crucifijo. No hay duda, don Guido busca realizar algunas cosas por demás interesantes:

a) Hacer entender que la misa es ante todo acción de Xto mismo, por lo tanto no es necesario ver y entender todo, sino creer.

b)El sacerdote celebrante debe estar dirigido, antes que a la asamblea a la misma Víctima Divina que se inmola sobre al altar.

c)Recalcar que la misa es un sacrificio, no una cena fraternal.



¡Adelante milicia de Xto!, Roma es el ejemplo, imitemos todos las liturgias de don Guido, que hacen un poco más digno el Novus Ordo.
Po cierto: ¿Ese señor es Piero Marini? Alguien dígame quién es, el parecido con Piero es muy grande.



Y finalmente, en la Catedral Metropolitana, luego de su reapertura, el Instituto de Cristo Rey celebró el jueves pasado dos misas tridentinas, para ser honestos las imágenes son algo desconsoladoras, debieron haberlas celebrado en el Altar de los Reyes, el altar nuevo no corresponde con al solemnidad del rito extraordinario, tampoco me gustaron esos candeleros. La nota de prensa de la Arquidiócesis dice que a muchos fieles les resultó "difícil" seguir la misa, pero una esperanza también hay, el sacristán de Catedral no descarta la posibilidad de tener una vez a la semana la celebración "extraordinaria", ojalá así sea, ya estamos cansados de lo "ordinario".



Nos vemos la próxima semana...o antes si se abroga el Novus Ordo (jeje)

Oremus pro Pontifice nostro Benedicti XVI. Dominus conservet eum, et vivificet eum, et beatum faciat eum in terra, et non tradat eum in animam inimicorum ejus.

"SPE SALVI facti sumus" la nueva Encíclica


Hola de nuevo, feliz primera semana de Adviento a todos.

El pasado viernes 30 de noviembre ha tenido lugar la publicación de la nueva Encíclica del gran papa Benedicto XVI, SPE SALVI factis sumus, en gran consonancia con este tiempo de Adviento. Gracias a la súper carretera de la información he podido ya dar una breve ojeada (de ojo, eh, no de hoja) al nuevo texto y aquí les presento mis impresiones:
En primer lugar con el mero título salta a la vista la gran continuidad entre ésta encíclica y la primera, Deus Caritas Est, el papa teólogo nos ha entregado al fin, luego de que el papa polaco ignorará casi por completo el tema, un análisis de las virtudes teologales, hasta ahora CARIDAD y ESPERANZA, en éste segundo texto también nos explica algo de la fe, refiriéndose a ella como "la sustancia de lo que esperamos".
El análisis del papa es muy complejo dentro de la sencillez, en primer lugar nos presenta la fe como sustancia de la esperanza, para poder después de hablar de esperanza en el contexto del Nuevo Testamento y en la Iglesia primitiva y llevarnos de la mano a través del devenir histórico hasta la actualidad.
Son realmente notorios los párrafos dedicados a la vida eterna, ¿Qué es?, ¿De verdad la deseamos?, ya que nos pone a reflexionar sobre que tal anda nuestra propia esperanza como cristianos.
Para aquellos que todavía siguen creyendo el la Teología de la Liberación, pues el papa, hablando de esperanza (que curioso) tal vez les dé algo de ella, ya que reconoce que el análisis de Karl Marx sobre el hombre es correcto, el hombre está alienado, pero el propio Ratzinger nos dice que el problema de Marx fue que nunca llegó a la raíz ni a la solución profunda del problema, ésa respuesta es Dios, cosa que Marx nunca supo o pudo descubrir, si así hubiera sido, en el comunismo no habría disidentes porque de verdad el hombre sería 100% libre y feliz.
Luego de contrastar las distintas esperanzas con la Esperanza cristiana el papa nos da las características verdaderas de ésta, la cuál no es aislamiento ni huida de los demás, sino todo lo contrario.
En la segunda parte el Santo Padre nos dice donde podemos "aprender" esta esperanza: primero en la oración, sobre todo la litúrgica (aunque no creo que en la misa modernista pueda aprenderse), segundo, en el actuar y en el sufrir (parte imperdible para poder refutar a aquellos que huyen del dolor y quieren asesinar a sus hermanos o suicidarse, o sea la Eutanasia)y tercero en el Juicio Final, ya que la parte central del credo y de la esperanza también es la Encarnación, pero ésta parte es como una sinfonía que aún esperamos se concluya: luego de que declaramos la Encarnación profesamos que « de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos ».
Para finalizar el Sumo Pontífice nos presenta al modelo perfecto de la Esperanza, la Madre de Dios, ya que ella es de verdad quién en toda su vida ha sabido esperar, desde la Anunciación hasta la Asunción. Hermosa oración a María es ésta parte final de la Encíclica, con esa oración y con el ejemplo de María, no será difícil aprender a "esperar".

Mucho se decía que la segunda Encíclica sería "social", sin embargo con la publicación del 30 de noviembre, fiesta de San Andrés apóstol, confirmamos qu el Santo Padre desea realmente retornar a la tradición, a las fuentes verdaderamente patrísticas, no cómo el Vaticano II y su misa, a quienes no les creemos que el Novus Ordo sea un verdadero retorno a las fuentes patrísticas, como lo afirmaba mons. Bugnini y sus seguidores.