jueves 23 de octubre de 2008

ALGUNOS MESES DE AUSENCIA Y MIL COSAS POR COMENTAR

Hola a todos, me he ausentado unos meses pero hoy regreso de nuevo a este blog, que siendo pequeño, poco visitado y tal vez insulso ha sido una magnifica oportunidad para compartir con el mundo de la red el pensamiento joven de una Iglesia milenaria.
Hay tantos temas de actualidad que he dejado pasar: La visita a EUA, a Francia, a Australia, a Cagliari...El Sínodo de los Obispos, el Aniversario de Pió XII, y desde luego los nombramientos en la Curia Romana.
Sin embargo ahora deseo hablaros de otra cosa, de un tema no menos importante, pero menos escandaloso, menos eclesial pero mas humano, menos teológico pero mas reflexivo, se trata nada y nada mas y nada menos que del Santo Rosario, en este que es su mes.
Esta oración tan criticada por unos y exaltada por otros siempre ha sido objeto de discusión y de diviso entre los cristianos. Pero yo no veo la razón de esta polémica. En realidad el Rosario ha sostenido la fe de la Iglesia mas humilde en toda la historia, mediante El, el pueblo común y corriente ha encontrado la mejor forma de orar, porque si bien es cierto que la mayoría de veces es rezado a prisas, sin reflexión y con inútiles repeticiones, también es cierto que es la mejor, la única forma de orar que conoce la Iglesia pobre, que dicho sea de paso, es ella quien con su oración (vulgar, repetitiva, inútil, tal vez hasta hartante)sostiene al resto del cuerpo de Cristo.
Que son repeticiones, es cierto, pero a fin de cuentas muy pocos saben orar, y casi nadie sabe adorar en Espíritu y en Verdad, entonces el Rosario es un arma efectiva para lograr que el alma adore mediante los medios humanos.
Que es una oración mas dedicada a María que a Dios también es cierto, pero no olvidemos que es mediante la Madre que llegamos al Hijo, además para hacer oraciones cristocentricas como quieren los modernistas, seria de mas utilidad devolver el crucifijo al centro del altar, y dejar de lado los protagonismos de los sacerdotes en la Misa.
Que casi nadie refelexiona en lo que dice es cierto, en su mayoría la gente reza "como perico", pero cuantos sacerdotes no dicen las plabras de la consagración con la misma o quizá mayor vulgaridad que la gente que reza el Rosario...Solo piensen.
Ahora bien, es la forma segura para que el pueblo conozca la historia de la Salvación, es un buen compendio que nos sitúa en los momentos mas relevantes de nuestra fe, y nos hace claros los principales dogmas marianos.
Y hablando de los misteriosos luminosos, creo que sin añadirle ni quitarle nada especial a esta oración ayudan un poco a la gente a situarse dentro de hechos específicos de la vida madura de Jesús, el problema con ellos es mas bien de cuestión cultural, estamos acostumbrados a quince misterios, no a veinte, y por otro lado los antiguos rituales para rezar el Rosario, que son hermosisimos, no contienen estos misterios, y cuando se les incorporan no son capaces de responder al espíritu tan hermoso de los rituales.
Pero de cualquier modo el Santo Rosario es, como la "Misa" para el pueblo, es ahí donde el pueblo puede y debe utilizar su sacerdocio bautismal, no en la Misa, si los modernistas apelan porque se ejerza ese sacerdocio que se haga, si, pero en cosas como el Rosario, el Viacrucis, las devociones a los Santos o los Difuntos, no en misa, no en el presbiterio, no sobre el altar.
El Rosario es la salvación de la Iglesia, que los laicos oren mediante el para que crezca el numero de sacerdotes santos, para defender al Papa de sus enemigos, para que los obispos sean fieles a Pedro, para que los modernistas se conviertan.
Recemos el Rosario, sin teología pero con devoción, sin pensamiento analítico pero con amor a María, con palabreria pero también con sinceridad, con faltas de dicción pero con animo de honrar a Nuestra Madre Santísima...