
Hola de nuevo, pues un nuevo rumor se ha desatado en los pasillos del Palacio Apostolico, al parecer, se encuentra ya sobre el escritorio del Santo Padre el decreto que levantaria, o mas bien, rectificaria, el pasado decreto de excomunion que pesa sobre mons. Marcel Lefebvre y los cuatro obispos que fueron consagrados por manos del obispo emerito de Tulle.
Rumor, solo es un rumor, pero Summorum Pontificum, tambien comenzo como un rumot, muchs apostaban que nunca se liberalizaria la Santa Misa Tridentina, y hacian los peores pronosticos si esto llegaba a suceder. La realidad fue otra, el rumor se hizo efectivo, y con algunos problemas pero el Papa tomo firme el timon de la barca y no ha habido hasta la fecha nada de las cosas catastroficas que los modernistas anunciaban. Rumores, pero mas vale no echarlos en saco roto, rumores que ponen a temblar a cualquiera, incluso a mi, que siempre me he manifestado contra en Concilio.
Me manifiesto contra el Concilio, pero nunca contra el Papa, por eso mismo si Benedicto XVI levanta asi como asi la excomunion a los obispos, pues estaria contradiciendo a sus predecesores, o sea, haria lo mismo que hizo el Concilio, romper con la Tradicion.
Quiero decir, si se levanta la excomunion se aceptaria el estado de necesidad, que derivo en las consagraciones, y si se acepta el estado de necesidad se acepta que Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo I y Juan Pablo II estan equivocados, se acepta que el Espiritu Santo abandonó a la Iglesia cuarenta años (cosa que no puede suceder, según nuestra propia fe. De modo que es una situación comprometida, el propio Pontífice se estaría declarando sedevacantista.
Pero supongamos que los obispos Lefebvre piden sea levantada la excomunión, el papa acepta y las cosas...¿se arreglan?...lo dudo, por lo menos Tissier de Mallareis no aceptará volver a la comunión con Roma, tal vez Fellay y la mayoría de la fraternidad lo hagan, pero los disidentes habrían ya causado una fuerte crisis de autoridad al interior de la Fraternidad. Por otro lado Roma puede aceptarlos y confiarles el pastoreo de algunas diócesis, pero ¿Se les exigirá que utilicen la llamada nueva evangelización? o seguirán siendo una Iglesia paralela dentro de la Iglesia. Es decir, aún volviendo a la comunión seguirán siendo vistos como disidentes. Mejor sería reformar primero la liturgia, de modo que el rito nuevo y el tridentino no sean tan dispares, y logren ambas partes aceptarlo de buen agrado.
Y si se levantara la excomunion, ¿Mons. Lefebvre también estará incluido en la lista?, difícil pregunta, los consagrados pueden retractarse y acordar con Roma, pero el consagrante...¿Quién hablará por él? ¿Quién puede desdecirlo ahora del estado de necesidad que alegó hace 20 años?...¿O el Papa se arriesgará a poner en duda la autoridad de sus predecesores?.
Estamos ante una situación difícil, solo el tiempo dirá la verdad, pero lo veo muy complicado. Creo que para el Santo Padre es mejor rescatar la Tradición desde el interior, puede proseguir dando instrucciones sobre Summorum Pontificum de modo que se conozca y aprecie la misa tridentina, debe impulsar la verdadera reforma litúrgica, hay más posibilidades y menos problemas al interior de Roma que en la lejana Suiza, sede de la fraternidad.
Que sea lo que Dios quiera para bien de la Santa Iglesia Católica, apostólica y romana.
HAGAN SUS APUESTAS¡